Es un potente agente ácido concentrado para la limpieza química de circuitos y equipos. Elimina eficazmente y de forma rápida las incrustaciones calcáreas y los depósitos de óxido que se forman en las diferentes instalaciones presentes en la industria en general. Producto indicado para limpieza de cemento en la industria de la construcción.
Es un potente agente ácido concentrado para la limpieza química de circuitos y equipos. Elimina eficazmente y de forma rápida las incrustaciones calcáreas y los depósitos de óxido que se forman en las diferentes instalaciones presentes en la industria en general. Producto indicado para limpieza de cemento en la industria de la construcción.
Industria en general: instalaciones susceptibles del desarrollo de incrustaciones calcáreas tales como: calderas de vapor, intercambiadores de calor, sistemas de refrigeración, circuitos cerrados de agua caliente, acumuladores de agua caliente, etc.
En la industria de la construcción: limpieza de restos de cemento y morteros en equipos, hormigoneras, chapas de encofrado, etc.
Atención: No está recomendado su uso sobre galvanizado, acero inoxidable o aluminio.
Pulverización: Diluir con agua a una dosis del 5 al 10%, dependiendo del grado de incrustación. Aplicar con sistema de pulverización (APLICADOR PROFESIONAL PARA ÁCIDOS), dejar actuar durante unos minutos. En caso de presencia de incrustación sea importante, utilizar un cepillo. Posteriormente, aclarar exhaustivamente con agua.
Inmersión: Diluir con agua a una dosis de entre el 5 y el 10% en un recipiente de plástico. Poner en remojo las piezas a desincrustar y dejar actuar durante unos minutos. Sacar las piezas y aclararlas con agua abundante. Protegerlas posteriormente con un inhibidor de corrosión (AQUABAN ó CORROBAR). En el caso de piezas que, posteriormente van a ser pintadas, proteger con una imprimación anticorrosiva (SUPER PRIMER PLUS).
Por recirculación: Diluir con agua a una dosis de entre el 5 y el 10% y recircular la disolución de limpieza a una temperatura de 50 ºC – 60 ºC. La limpieza puede realizarse a temperatura ambiente, pero se requieren mayores tiempos de recirculación. Comprobar durante el proceso que el pH de la solución de limpieza se mantiene inferior a 4. Si el pH aumenta, por encima de este valor, drenar el sistema y continuar con solución de limpieza nueva. El proceso de limpieza habrá terminado cuando el pH se mantenga estable por debajo de 4. Posteriormente, drenar el sistema y aclarar exhaustivamente con agua hasta que el valor de pH del agua del circuito sea el mismo que el del agua de aporte.
Atención: No mezclar con otros productos químicos.